Los Fondos
El Museo se halla dedicado a la Historia de Cádiz durante los siglos XVIII y XIX y, en especial, al Cádiz de las Cortes y a la Constitución de 1812. Por ello, sus fondos hacen referencia tanto a los eventos como a los personajes de entonces. Así, descuella la amplia serie de retratos al óleo de gaditanos insignes y de visitantes ilustres, que - en buena parte de los casos - constituyen la única o la mejor representación de los mismos (siendo muy frecuentemente reproducidos en las publicaciones al uso).
En el Área I de la planta baja, dedicada a los antecedentes históricos, destacan el óleo que rememora la visita de Julio César al Templo de Hércules Gaditano y otro que representa la plaza de San Juan de Dios durante el asalto anglo-holandés de 1596, así como una gran vista panorámica de Cádiz en el siglo XVII (donada por la familia Arámburu). Sobresalen también dos escenas de batallas de la Guerra de Sucesión española (comienzos del siglo XVIII) y una notable talla escultórica de la Virgen del Rosario, que perteneció a un navío de la época. Las vitrinas contienen una pequeña muestra de objetos curiosos relacionados con la historia local.
En el Área II se expone un gran cuadro que representa la conquista cristiana de la Ciudad por Alfonso X el Sabio, acompañado de una galería de retratos de personajes vinculados al período del asedio napoleónico. Junto a dichos lienzos se exhiben banderas, una coraza, armas y proyectiles, pertenecientes todos ellos a ese momento histórico.
En la misma planta baja figuran también las oficinas de la Dirección de Museos y la biblioteca auxiliar, así como un espacio orientado a la información audiovisual y al descanso de los visitantes.
En la escalera principal luce una artística vidriera en la cual se recrea alegóricamente la Jura de la Constitución de 1812 por parte de las distintas representaciones de la nación.
En el Área III de la planta primera, figura la pieza central del Museo: el gran plano en relieve de la Ciudad, popularmente conocido como la “Maqueta de Cádiz”. Dicho modelo tridimensional, a escala 1/250 aproximadamente, refleja el estado del intramuros de Cádiz a comienzos del último cuarto del siglo XVIII. Fue realizado, a instancias del rey Carlos III, por un amplio equipo de artesanos dirigido por el ingeniero militar Alfonso Ximénez (entre julio de 1777 y marzo de 1779). Para ello, se utilizaron maderas de diversas calidades (caoba, cedro, ébano, haya y pino), marfil, hueso y ciertos detalles en plata. Asimismo, el océano circundante fue reproducido en planchas de cedro tallado –imitando el oleaje- y revestidas también, primitivamente, por una fina lámina de plata. En el modelo, muy fiel en origen y hoy algo alterado por reparaciones antiguas poco rigurosas, los edificios señeros en construcción se completaron de acuerdo con los proyectos en curso, a veces modificados después (caso, por ejemplo, de las torres y cúpula de la Catedral Nueva). En suma, este modelo a escala constituye un elemento de primer orden para el conocimiento de la ciudad dieciochesca, la cual pervivía –con pocos cambios significativos- en la época de las Cortes de Cádiz (1810-1812). Desde hace varios años se está desarrollando un proyecto de restauración técnica integral de la Maqueta, cuyos resultados son ya muy visibles. Asimismo, el ya citado sistema de realidad virtual, diseñado en el propio Museo y hoy emplazado en la Puerta de Tierra, permite realizar cinco itinerarios histórico-artísticos por la ciudad del siglo dieciocho, a partir de este plano en relieve (incluyendo la “visita” interactiva de los interiores de los principales edificios de entonces).
La sala ocupada por este modelo de la Ciudad se complementa con una colección de retratos de personalidades locales de la época y con un monumental lienzo de Salvador Viniegra que representa la “Promulgación de la Constitución de 1812”.
En las dos salas anexas a la de la “Maqueta” se exhiben planos y vistas originales, sobresaliendo una gran planta de Cádiz de fines del siglo XVIII y actualizada en el XIX (Área IV), además de abundantes facsímiles cartográficos de las fortificaciones de la Ciudad, especialmente de la zona de la Puerta de Tierra (Área V).
En el acceso derecho al Área VI figuran, sobre todo, materiales relacionados con la batalla de Trafalgar (21 de octubre de 1805). Destacan dos lápidas sepulcrales de marinos franceses que participaron en la misma y un espejo procedente de la casa en que falleció el Almirante Gravina (tras ser herido mortalmente en dicho combate).
El Área VI se halla monográficamente dedicada a las Cortes de Cádiz y a la vida ciudadana durante el asedio napoleónico. De sus paredes penden retratos de varios prohombres gaditanos del momento y de algunos diputados doceañistas, en especial de los más prestigiosos representantes de Hispanoamérica.
Tras la escalera interior, se finaliza la visita en el Área VII, ocupada por una gran colección de magníficos facsímiles de planos de Cádiz y su Bahía durante la centuria dieciochesca, verdadero “Siglo de Oro” de nuestra ciudad.